Cuando cocinemos una pasta que no vamos a utilizar en el momento es importante que cortemos la cocción para que no se pase de punto. ¿Cómo hacerlo? Cuando falte 1 minuto para que esté al dente, la retiramos, la colamos y la sumergimos en agua helada con unos hielos. Luego de enfriarse, la escurrimos y la conservamos con 2 o 3 cucharadas de aceite para que no se pegue. Después, la calentamos en agua hirviendo o en una salsa.