Las hierbas frescas son muy valoradas a la hora de cocinar, pues aportan exquisitos sabores y aromas a los platos. Es muy sencillo conservar plantas de tomillo, orégano, ciboulette y romero. Sólo hay que buscar un lugar un poco soleado en el jardín o el balcón, regarlas y moverles la tierra de tanto en tanto. Recuerden que el frío intenso, sobre todo las heladas, no les hace muy bien a las hierbas más delicadas. Si están en macetas, pueden mantenerse en el interior de una casa, cerca de una ventana.

Escribe un comentario

*
*