Mucha gente cree que freír los alimentos es una técnica que atenta contra la salud. Esto no es completamente cierto, si se tienen algunos recaudos a la hora de hacerlo: primero, hay que utilizar un aceite de buena calidad. Segundo: la cantidad debe ser proporcional al ingrediente a freír. Por ejemplo, ½ litro de aceite para 2 milanesas. De esta manera, no absorben grasa en exceso. Tercero: la temperatura debe ser cercana a los 180°C para que la parte externa del ingrediente a freír se selle y no permita el ingreso del aceite.

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