Como a veces resulta complicado prender el fuego, acá va un consejo: mojen un trozo grande de algodón con alcohol de quemar (puede ser también la miga de un pan). Colóquenlo donde realicen el fuego y apoyen a su alrededor los carbones. Es importante que no tape el algodón para que haya combustión. Comiencen con 15 o 20 carboncitos, cuando hayan encendido agregue más.