Los macarrones se realizan con una receta clásica de pasta seca: 100 g de harina, 1 huevo, sal y pimienta. Se soba la masa hasta conseguir un bollo liso y homogéneo. Luego, se estira en láminas de 3 milímetros de espesor y se cortan tiras de 1 centímetro de ancho por el largo que se desee. Se arrolla hasta formar un cilindro uniforme (similar a cuando hacemos ñoquis). Finalmente, se introduce en el centro de la masa un fierrito de metal que tenga forma “V”, que simplemente usaba una varilla de paraguas o rayos de bicicleta. Se retiran con cuidado, se colocan sobre una mesada y se espolvorean con un poco de harina.